LAS VEGAS (Estados Unidos) – Cam Boozer ha sido señalado como una de las grandes promesas del baloncesto estadounidense desde muy joven. Después de dominar el circuito escolar, brillar en la NCAA con Duke y conquistar dos títulos como MVP en competiciones juveniles de FIBA, el ala-pívot, hijo de la ex-estrella de la NBA, Carlos Boozer, ya comienza una nueva etapa en la mejor liga del mundo con los Grizzlies de Memphis. Durante la NBA Summer League de Las Vegas, Boozer conversó con FIBA Américas sobre sus primeras sensaciones como jugador profesional, el crecimiento del baloncesto internacional y los objetivos que se ha planteado para su temporada de novato.
Seleccionado con el tercer puesto del Draft de la NBA de 2026, Boozer llega a la liga después de una campaña sobresaliente con Duke, donde promedió 22,5 puntos, 10,2 rebotes y 4,1 asistencias por partido, fue elegido Jugador Nacional del Año y condujo a los Blue Devils hasta el Elite Eight del torneo de la NCAA. Mucho antes de eso ya había dejado su huella con la selección de Estados Unidos. En 2023 fue elegido MVP del FIBA AmeriCup Sub-16 tras liderar al equipo al título continental y un año después repitió la historia al ser nombrado Jugador Más Valioso de la Copa del Mundo de Baloncesto FIBA Sub-17, consolidándose como uno de los mejores talentos de su generación. Ahora, el siguiente desafío es abrirse camino en la NBA, un momento que describe como la recompensa a años de esfuerzo.
"Se siente increíble estar aquí. Obviamente, trabajé muy duro para llegar a este momento. Este año hay muchos jugadores nuevos en el roster, así que ha sido muy divertido. Es un sueño hecho realidad. Además, ver aquí a todos los gerentes generales y entrenadores también es algo muy especial. Sin duda, es una gran sensación", expresó. Boozer también destacó la creciente presencia de jugadores internacionales en la NBA y puso como ejemplo a su compañero en los Grizzlies, el mexicano Karim López, otro de los jóvenes talentos presentes en la Summer League. "Cuando ves la NBA hoy en día, cada año llegan más y más jugadores internacionales. Ver cómo el baloncesto se ha expandido por todo el mundo es algo enorme. Ahora, a medida que el juego sigue creciendo, ves casos como el de Karim, el primer jugador nacido en México seleccionado en la primera ronda del Draft. Eso es algo realmente importante, así que es genial verlo", comentó. A pesar de todas las expectativas que genera su llegada a la liga, Boozer prefiere afrontar esta nueva etapa con paciencia y dispuesto a absorber cada aprendizaje.
"Quiero aprender y seguir creciendo. Todavía no me he fijado muchas expectativas; probablemente lo haga cuando empiece los entrenamientos y entre de lleno en la dinámica del equipo. Pero, por ahora, estoy muy emocionado por aprender, mejorar y adaptarme a este nivel", afirmó. El joven interno sabe que aún tiene mucho camino por recorrer, pero considera que el entorno que encontrará en Memphis será ideal para continuar su evolución. "Tengo apenas 19 años y sé que no lo sé todo, pero será una gran oportunidad contar con entrenadores y una organización tan buenos. Compartir la cancha con estos jugadores me está ayudando a convertirme en un mejor jugador, a tomar mejores decisiones y a competir al máximo nivel del baloncesto. Llegar hasta aquí siempre fue un sueño, y va a ser muy divertido enfrentar a los mejores jugadores cada noche", concluyó.
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