MIAMI (Estados Unidos) – Para Koby Brea, vestir los colores de República Dominicana ha significado mucho más que disputar partidos internacionales. Fue una experiencia que marcó una etapa importante de su desarrollo y que, aún hoy, mientras trabaja para consolidarse en la NBA, sigue ocupando un lugar especial en su carrera. El escolta dominicano, quien ya representó al país en categorías formativas de FIBA, precisamente en el Centrobasket Sub-17 de 2019, aseguró que defender la camiseta nacional es una fuente de orgullo y una motivación constante, en un momento en el que continúa dando pasos importantes en su evolución como jugador.
"Es algo bien grande porque yo sé lo tanto que me están apoyando todos los dominicanos y todo lo que significa eso para mi familia. Nada más recibir ese apoyo y saber que estoy representando a la República Dominicana, es algo que es muy importante para mí. Yo quiero seguir representando y haciéndolo de la mejor manera que yo pueda”, expresó Brea. Sus palabras llegan mientras República Dominicana se prepara para afrontar la Segunda Ronda de los Clasificatorios de las Américas a la Copa del Mundo de Baloncesto FIBA 2027, un proceso en el que el conjunto caribeño buscará asegurar una nueva presencia mundialista. Aunque Brea no habló específicamente sobre una futura convocatoria, sí dejó claro que el vínculo con la selección nacional permanece intacto.
Este verano cambié mi rutina de comer y de entrenar.
Ese sentimiento nació desde sus primeras experiencias con el uniforme dominicano. Para el tirador, competir en el escenario internacional siendo aún un jugador joven le permitió afrontar desafíos completamente nuevos y desarrollar herramientas que todavía utiliza en el máximo nivel. “Cuando jugué con la República Dominicana fue la primera vez que jugué con un grupo totalmente diferente, gente que yo no conocía. Esa oportunidad me dio la posibilidad de ver lo que es jugar con jugadores diferentes y poder, en muy poco tiempo, adaptarme y jugar juntos en la cancha”, explicó. Aquella adaptación terminaría siendo una preparación ideal para los siguientes capítulos de su carrera. Tras su paso por el baloncesto FIBA juvenil, Brea continuó creciendo en la NCAA, primero con Dayton y posteriormente con Kentucky, donde confirmó la reputación que ya lo acompañaba como uno de los mejores lanzadores de tres puntos del baloncesto universitario estadounidense a tal punto de ser seleccionado en segunda ronda del Draft NBA por los Suns de Phoenix. Ahora, el dominicano busca consolidarse en el profesionalismo. Durante la Summer League 2026 de la NBA dejó destellos de su capacidad ofensiva al promediar 7,4 puntos, 3,2 rebotes y 2,2 asistencias en cinco encuentros. Su mejor actuación llegó frente a los Bucks de Milwaukee Bucks, cuando anotó 19 puntos y encestó seis triples, mostrando precisamente la principal virtud que ha caracterizado su carrera.
Sin embargo, Brea asegura que el mayor progreso no siempre se refleja en las estadísticas. “El enfoque más grande para mí este verano fue mental y físicamente. Cambié mi rutina de comer, de entrenar. Son muchas cosas pequeñas, pero hacen un cambio bien grande en un jugador”, comentó. Ese proceso de crecimiento también ha pasado por fortalecer su físico y modificar hábitos fuera de la cancha. “Estoy comiendo más saludable, sabiendo qué está entrando en mi cuerpo y la importancia de eso. Estoy enfocado en ser más rápido, más fuerte. Todo ese trabajo me da más confianza y sé que me va a seguir ayudando”, añadió. Detrás de esa evolución aparece otro pilar fundamental: su familia. Brea reconoce que el mensaje recibido desde pequeño siempre ha sido el mismo: el sacrificio es el camino para alcanzar cualquier meta.
“Ellos siempre me han dicho que uno tiene que sacrificar. Eso es algo que ellos han hecho su vida entera para mí, entonces ahora me toca a mí sacrificar. Todo el trabajo que estoy poniendo ahora va a ser para el futuro. Que siga trabajando, que me siga enfocado y, con la bendición de Dios, vamos a seguir para adelante”. Ese sentido de pertenencia también explica por qué siente una conexión tan fuerte con la afición dominicana. “Uno ve el apoyo que el país nos da y eso nos da un amor por dentro. Lo recibimos de nuestra familia, pero también de gente que ni conocemos. Nosotros sabemos a quién estamos representando cuando entramos a la cancha y eso es algo bien importante para nosotros”. Mientras continúa preparándose para una nueva temporada en la NBA, Brea mantiene intacta la ilusión de seguir creciendo y de representar al país de sus raíces cada vez que tenga la oportunidad.
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