MIAMI (Estados Unidos) – VJ Edgecombe vivió una noche inolvidable el 21 de abril en los Playoffs de la NBA y según el propio jugador, parte de ese momento se construyó vistiendo la camiseta de Bahamas. El novato de los Sixers de Filadelfia lideró la victoria 111-97 sobre los Celtics de Boston para igualar 1-1 la serie de primera ronda, luego de registrar 30 puntos y 10 rebotes, convirtiéndose en el primer novato desde Tim Duncan en 1998 en alcanzar esas cifras en un partido de postemporada. Sin embargo, para Edgecombe, el camino hacia una actuación de ese calibre comenzó mucho antes, en las canchas abiertas de Bimini y más recientemente en el escenario internacional con la selección nacional de Bahamas. El jugador tiene presente sus raíces y cómo el entorno donde creció ayudó a formar su juego. “Soy originario de Bimini, Bahamas. Una isla de siete millas de largo y media milla de ancho. Crecí allí simplemente jugando en la cancha al aire libre”, expresó a ESPN.
“Me reunía con mis amigos, jugaba contra hombres adultos y cosas así. Eso me ayudó a hacerme fuerte. También me ayudó a jugar con más físico”. Ese carácter competitivo y fortaleza se reflejaron ante Boston, donde el joven respondió con madurez, agresividad y presencia en ambos costados de la cancha.
El salto que dio con Bahamas
Uno de los momentos más importantes en la evolución de Edgecombe llegó en el Torneo Clasificatorio Olímpico FIBA 2024, disputado en Valencia, España. Con apenas 18 años y todavía jugador universitario en Baylor, el escolta promedió 16,5 puntos, 5,5 rebotes y 3,8 asistencias, siendo una de las revelaciones del torneo y ayudando a Bahamas a quedarse a solo una victoria de clasificar a los Juegos Olímpicos por primera vez en su historia. Para Edgecombe, esa experiencia fue determinante.
“Jugamos en los Pre-clasificatorios Olímpicos. Estuvimos cerca de conseguir un cupo; habría sido la primera vez en la historia de Bahamas. Fue una experiencia inolvidable”, afirmó. Además del nivel competitivo, el torneo le permitió compartir vestuario con figuras consolidadas del baloncesto bahameño y la NBA como Eric Gordon, DeAndre Ayton y Buddy Hield. “Aprendí mucho cada día de EG, DA, Buddy, de los entrenadores, de otros jugadores que actúan en el extranjero, de todos los muchachos”, comentó.
Todos me enseñaron algo cada noche. Eso es algo que recordaré para siempre”.
Ese aprendizaje acelerado, rodeado de talento y experiencia, está dando frutos rápidamente en su primera temporada profesional. La actuación de Edgecombe frente a Boston no solo lo colocó junto a una leyenda como Tim Duncan en los libros de récords. También confirmó el impacto que puede tener la competencia FIBA en el desarrollo de jóvenes talentos. Desde las canchas de Bimini hasta los Playoffs de la NBA, pasando por Valencia con la selección de Bahamas, el ascenso de Edgecombe sigue sumando capítulos. Y apenas está comenzando.
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