KINGSTON (Jamaica) – La figura más grande en la historia del atletismo jamaiquino y quizás mundial, cambió por una noche la pista por el tabloncillo. El pasado 26 de febrero, en el National Indoor Sports Centre de Kingston, Usain Bolt estuvo entre el público apoyando a la selección nacional de baloncesto de Jamaica en su duelo ante Bahamas en la segunda ventana de los Clasificatorios de las Américas a la Copa del Mundo FIBA 2027. Y su mensaje fue tan claro como contundente: Jamaica se apoya en cualquier escenario. "Soy jamaiquino de pies a cabeza, así que siempre voy a apoyar, no importa si es deporte o no", aseguró Bolt, convencido de que el baloncesto está viviendo un momento clave. “La selección está haciendo un gran trabajo y dándole más visibilidad al país". Bolt no es solo un espectador ilustre. Es el atleta que redefinió la velocidad: ocho veces campeón olímpico y plusmarquista mundial en 100 y 200 metros, con récords históricos de 9,58 y 19,19 segundos que todavía marcan el estándar del sprint. Su legado trasciende medallas, convirtió a Jamaica en una potencia global del atletismo y en una marca deportiva reconocida en todo el planeta.
Por eso su presencia en un partido de baloncesto tiene peso simbólico. Cuando Bolt habla de oportunidades, lo hace desde la experiencia de quien aprovechó la suya al máximo. "Es importante que los niños vean que hay talento y oportunidades, que pueden llegar a ser grandes jugadores y lograr algo", explicó. Para él, el crecimiento del baloncesto abre puertas más allá de las disciplinas tradicionales como el atletismo y el fútbol.
El valor del equipo
Aunque su carrera se construyó en pruebas individuales, hay un aspecto del baloncesto que lo conecta especialmente: el trabajo colectivo.
Nunca tuve la oportunidad de jugar en equipo, así que me entusiasma ver el esfuerzo colectivo y lo que están haciendo por el país".
También reveló que uno de sus referentes en la duela fue Kevin Garnett, a quien admira por su intensidad y compromiso. "No importaba si estaba jugando o en el banco, siempre apoyaba y estaba presente para su equipo".
Más que un partido
La presencia de Bolt en Kingston fue más que una visita protocolar. Representa un respaldo público de la mayor leyenda deportiva del país a una selección que busca consolidarse en el escenario continental rumbo a la Copa del Mundo. "Es algo muy importante para el país la generación más joven", afirmó. "Que vean que hay posibilidades más allá del atletismo y el fútbol". En un país acostumbrado a dominar la pista, el balón naranja empieza a ganar espacio. Y si el hombre más rápido del planeta está entre la afición alentando, el mensaje es inequívoco: el baloncesto jamaicano corre... y no piensa frenar.
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