MADRID (España) - Tras no clasificarse para la última edición de la Copa del Mundo Femenina de Baloncesto FIBA, España llega a Berlín esta semana dispuesta a resarcirse tras seleccionar una prometedora plantilla para el torneo.
Con una sólida combinación de experiencia y jóvenes talentos, España buscará su cuarta medalla en cinco ediciones de la prestigiosa competición, tras haber obtenido el tercer puesto en 2010 y 2018, y haber llegado a la final de 2014.
Quizás sea la presencia de dos de las mejores jóvenes promesas del fútbol mundial lo que más ilusiona a los aficionados de cara a las posibilidades en la capital alemana.
Awa Fam e Iyana Martin demostraron el año pasado, en sus debuts en un gran torneo como el EuroBasket Femenino de la FIBA, el gran impacto que pueden tener con la camiseta de una selección nacional, cumpliendo ambas con las enormes expectativas que habían generado en las categorías inferiores de la FIBA.
Fam aportará potencia y habilidad en la pintura, con Martin como un anotador emocionante y un competidor intenso que encaja a la perfección con las fortalezas tradicionales de España.
La pieza clave del equipo probablemente será Megan Gustafson, quien demostró en París 2024 su capacidad para ofrecer actuaciones dominantes contra los mejores equipos del mundo.
También demostró su versatilidad en el juego ofensivo, tanto en ataque como en defensa, durante el Torneo de Clasificación para la Copa del Mundo celebrado en San Juan a principios de este año.
En cuanto a liderazgo, España cuenta con una presencia veterana excepcional. Destaca especialmente la legendaria Alba Torrens, que sigue aportando la experiencia que todo equipo de élite necesita, sobre todo con las jugadoras jóvenes que están dando sus primeros pasos.
Esta experiencia se ve reforzada por María Conde y Mariona Ortiz: la primera, lista para brillar como alero, y la segunda, destinada a dirigir el juego desde la posición de base.
En el resto de la plantilla, todas las miradas estarán puestas en Raquel Carrera y en si logra alcanzar su mejor nivel. Si lo consigue, transformará las perspectivas de España, ya que esta estrella de la pintura puede ser imparable en su mejor día. Además, será el esperado debut en la competición para esta talentosa alero.
Mientras tanto, la energía y el juego de la base Maite Cazorla también serán esenciales para España, que se prepara para entrar en un grupo muy abierto. Comenzarán su andadura con un partido de ensueño contra la anfitriona Alemania, antes de enfrentarse a Mali y Japón.
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