Leyendas Olímpicas – La historia del éxito de las Tall Ferns
LONDRES (Juegos Olímpicos) – No hay dudas sobre el gran día para el equipo femenino de baloncesto de Nueva Zelanda en los Juegos Olímpicos. La fecha fue 20 de agosto, y el año, 2004. Las Tall Ferns fueron clasificadas por debajo del resto y aún así tuvieron la oportunidad de alcanzar los Cuartos de Final tras ...
LONDRES (Juegos Olímpicos) – No hay dudas sobre el gran día para el equipo femenino de baloncesto de Nueva Zelanda en los Juegos Olímpicos.
La fecha fue 20 de agosto, y el año, 2004.
Las Tall Ferns fueron clasificadas por debajo del resto y aún así tuvieron la oportunidad de alcanzar los Cuartos de Final tras sorprender a 81-73 ante Corea a comienzos de la Ronda Preliminar.
En caso de llegar a Cuartos de Final, Atenas sería considerado como un Juego con un gran éxito.
Angela Marino, con apenas 18 años y quien se había presentado a los entrenamientos de Nueva Zelanda apenas un mes antes, tuvo la enorme responsabilidad de ser la base armadora.
Una miembro clave del equipo, Donna Loffhagen, también tenía una gran reputación en su país como jugadora de netball.
Ella finalizaría el torneo como la máxima rebotera.
El entrenador, Tom Maher, quien solía liderar al equipo nacional de Australia y que lo ha transformado en una potencia, se encontraba a cargo del plantel.
A jugadoras con determinación e inteligentes, además de un corazón enorme, nunca deben ser desestimadas y eso han comprobado las Tall Ferns.
Tras la victoria sobre Corea y luego de una dura caída ante España, aún restaban los partidos por la Ronda Preliminar frente a las campeonas asiáticas China y las medallistas de plata en el EuroBasket 2003, República Checa.
Nueva Zelanda necesitaba una victoria para continuar en el torneo y creían que su mejor oportunidad era frente a las chinas.
Con Marino al frente, la pivote Gina Farmer colaboró con 19 puntos y 11 rebotes, mientras que Loffhagen sumó 18 y 7 para que las Tall Ferns logren vencer 79-77.
Fue realmente emocionante.
Nueva Zelanda se encontraba al frente 73-con dos minutos por jugar pero China logró revertir la situación hasta igualar las acciones en 77 cuando Zhang Fan anotó un triple.
Con 6,4 segundos por jugar, Nueva Zelanda aún tenía chances de conseguir la victoria.
Ingresaron el baló hacían Megan Compain, quien manejó la ofensiva para luego anotar un lanzamiento a distancia cuando el tiempo finalizaba.
Ha sido lo mismo que las Tall Blacks habían logrado dos años antes en el Campeonato Mundial FIBA en Indianápolis, que las Tall Ferns colocaban su baloncesto en el mapa con dos victorias que ellas mismas no esperaban.
Compain ha llamado a ese triunfo sobre China como "la victoria más emocionante" de su carrera y agregó que "nunca me olvidaré, esa sensación de anotar el lanzamiento ganador en un partido tan importante para tu equipo."
Maher nunca se ha mostrado más feliz, u orgulloso, como entrenador.
"Es un juego que jamás olvidaré," aseguró.
FIBA