Anteriormente conocido como el Campeonato Mundial Femenino FIBA, el 2018 marcará la primera vez que el evento emblemático para el baloncesto femenino se jugará bajo su nuevo nombre: la Copa del Mundo de Baloncesto Femenino FIBA. Este emocionante torneo se disputará en España, un país que también fue sede de la primera Copa del Mundo de Baloncesto FIBA.

España escribió su propio capítulo histórico en la última edición de la competencia cuando llegó a su primera final en el 2014 en Estambul, Turquía. Sin embargo, no pudieron detener al dominante USA de retener el título que ganó en el 2010.


 
De hecho los Estados Unidos han sido la fuerza dominante en la competición desde 1979, ganando ocho de los 11 títulos disputados desde entonces. También terminaron en el escalón más alto del podio en los dos primeros eventos, que incluyó el considerable orgullo de levantar el título inaugural cuando el prestigioso concurso se puso en marcha en 1953 en Chile.
 
Seis años más tarde, el péndulo osciló hacia la Unión Soviética, que experimentó la emoción de conseguir su primer título con la emoción añadida de hacerlo en casa en Moscú. De ahí en adelante comenzó una época verdaderamente dorada.
 
La Unión Soviética no renunció a su corona durante dos décadas al punto de que al día de hoy sigue siendo el único país que ha ganado cinco veces seguidas. Incluso el 10 veces campeón Estados Unidos no ha ganado la competición en tres ocasiones al hilo - aunque se puede convertir en realidad de ganarlo en el 2018.
 
Tomó un esfuerzo estelar de una de los grandes jugadoras de todos los tiempos de este deporte para finalmente romper el doble monopolio de las potencias del baloncesto de estos dos equipos - más de 40 años después del lanzamiento de la competencia. Miembro del Salón de la Fama de FIBA, Hortencia Marcari fue arquitecta y protagonista de un primer título memorable para Brasil en 1994.
 
Doce años más tarde, Australia consiguió su título detrás de otra gran jugadora en Lauren Jackson que terminó en el escalón más alto del podio en Sao Paulo.
 
Con una tradición tan rica y la emoción añadida de una nueva página que se escribirá en España en el 2018, 16 países estarán ansiosos por tener en sus manos el pasaje al gran baile.

Estos estarán disponibles a través de las distintas Copas Continentales, que se jugarán en el 2017. Cinco cupos están reservados para Europa - además de un lugar para España como anfitrión. Cuatro vendrán de las Américas, tres de Asia, dos en África y uno de Oceanía.