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10/07/2019
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La juvenil de Puerto Rico Nina de León viene a toda velocidad a defender su patria

SAN JUAN (Puerto Rico) - En la cancha por Puerto Rico hay una jugadora que con solo 16 años y 1.65 metros de estatura promete darle mucha gloria a la isla. Luce una bandana en la cabeza y en el pecho la franela número cinco, como sus ídolos, Pamela Rosado y José Juan Barea, ambos alma y corazón de sus selecciones nacionales igual que ella.

Nina de León es producto de las categorías menores de Puerto Rico, el Colegio Adianez y el programa de desarrollo juvenil y se perfila como una de las jugadoras con más proyección internacional para una escuadra adulta femenina que ya probó la Copa Mundo FIBA en 2018.

De león es pura dinamita en la cancha, defiende tenazmente y al otro lado mantiene la compostura digna de una veterana, con todo el millaje y la madurez del mundo. Es evidente la confianza del cuerpo técnico de Puerto Rico tiene en la jugadora que vacila con su versatilidad, asumiendo el rol de escolta la mayor parte del partido, pero, igualmente controlando el juego como armadora cuando se le requiere.

Recientemente, en un partido del Centrobasket femenino Sub-17 que se celebra en San Juan, faltando 7.6 segundos para acabar el segundo parcial De León fue traída al juego. Sin titubear, puso la bola en juego, se acomodó sobre la pompa y con sangre fría lanzó un triple que acarició la malla mientras el reloj agonizaba y puso a su equipo en la delantera. Sus compañeras enloquecen. ella no reacciona, camina hacia el banco sabiendo el resultado, confía plenamente en sí misma.

“Es por la confianza que me dan mis coaches, confían mucho en mí y eso me da confianza a mí misma”, dijo De León luego del partido a Fiba.basketball. “[También] Confío en todas [mis compañeras] por que en las prácticas lo han demostrado. Saben que todas tenemos talento y que podemos hacer lo que nos propongamos”.

En lo que va de ese torneo, De León promedia 15 puntos, cuatro rebotes y cinco asistencias por cotejo en la racha invicta de Puerto Rico. En el primer choque contra Guatemala, De León explotó con 19 puntos, incluyendo tres triples en 28 minutos de acción y un triunfo holgado para las suyas. En su segunda salida la jugadora exhibió su gran paciencia, repartiendo el juego en la parte inicial del partido y luego, aprovechando sus oportunidades con tiempo y espacio para anotar. Al finalizar su cuenta personal quedó en 11 puntos, 8 asistencias y 6 rebotes, y una cómoda victoria frente a Bahamas.

“Nina de León es una armadora que tiene mucha habilidad”, expresó su dirigente Miguel Toro. “Es una jugadora joven, la subimos de la [categoría] Sub-16. Es una armadora pura que también tiene la capacidad para anotar. De verdad que es un baluarte para nuestro equipo porque era algo que carecíamos. Para su edad es más madura de lo que debería ser. Ella juega como una adulta. En la parte del mental del juego, Nina está por encima de su edad”.

Posiblemente esa madurez proviene de ver consistentemente a dos de sus ídolos vestir el rojo, azul y blanco con honor por el mundo. Tal motivación De León lleva en la camiseta cada noche.

“Me gusta [el número cinco ] por Pamela Rosado y [José Juan] Barea, siempre me ha gustado usarlo por ellos. Me motiva por los buenos pases que hacen, por cómo motivan a los jugadores en cancha y por la defensa”, dijo De León entusiasmada.

Temprano este año, ya la jugadora nativa del pueblo de San Juan había vestido los colores patrios en el Campeonato FIBA de las Américas Sub-16 en Chile, donde ayudó a impulsar a su equipo hasta un cuarto lugar con 11 puntos y 4 rebotes de media en seis partidos. Ahora con la oportunidad de jugar en casa y más aún en la catedral del baloncesto puertorriqueño, el Coliseo Roberto Clemente, De León reacciona emocionada ante la oportunidad de demostrar sus talentos ante amigos y familiares con tan solo un corto viaje en automóvil.

“Significa demasiado, es una emoción inexplicable, ya que todo el mundo te apoya y es algo que nunca había logrado sentir”, dijo De León.

¿Hasta dónde tú quieres llegar Nina? “Hasta donde Dios me lleve” ¿A la WNBA? “Si Dios me lo permite hasta allá voy a llegar”.

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